Por
más que intento luchar contra la marea que rodea las notas que caminan por mi
oreja, bailando renuentemente sobre esto que se llama amor.
No
puedo, deja de hacerme sufrir por favor.
¿no
ves que me haces daño? Cada grifo, oxida y oxida la cinta que nos unió, hasta
depurarla.
No
me dejes caer en el abismo, si tan sólo pudieses entenderme.
Quizás,
solo quizás.
Podríamos
ser felices.
No hay comentarios:
Publicar un comentario