Entre lo más rebuscando y escondido del ser no ser, se encuentra un polluelo que quiere descabezar y destripar al humano que aletea como un pez al frente de sus ojos. Se mofa, aleteando sin parar.
¡Es un cuadro con dientes gigante! , cacarea cacareando dentro de lo que dice la RAE la masa peluda, mientras de saltos atrapando el señuelo.
La mano del ogro le da comida al polluelo y reflujos de distintos colores se plantean fuera de lo que se conoce como suelo. Un hermoso rojo aparece sobre el escenario, y el telón se cae para el pequeño animal anarquista. Entonces la niña que va caminando de la mano con su papi dice : ¿Papá, yo también puedo dar comida al pollito?

No hay comentarios:
Publicar un comentario