Balanza de un lado a otro
-Tengo una imagen. –Pronunció de repente, simulando una sonrisa. - ¿Sabes?... una que cae, salta, vuela.- Lentamente sus ojos cafés comenzaron a descender hacia sus delgadas manos de muñeca, aquella pequeña imagen que poseía la tenía oculta; no dejaba verla a su compañía.- Hnm, también tiene colores, llamativos, oscuros, pasteles -Continuo, ella estaba cantando y danzando con su cuerpo agitándolas como si no existiese el tiempo de un lado a otro.- Futuro incierto de aquella imagen, para ser cierto… - aquel tono de voz comenzó a perderse entre el barullo molesto de aquel tráfago que trapazaba las paredes. Su acompañante observaba expectante.- No quiero que se rompa. . . –Finalizó con un suspiro, y sus labios como si fuesen sellados por un cordón dejaron de moverse.
-¿Por qué debería romperse? –Cuestionó su amiga de cabellos claros, mientras se cruzaba de brazos y su cuerpo caía en la pared de mármol que estaba cerca; apoyándose como un insecto.- Es una imagen simple… -siguió al ver que la castaña no continuaba hablando, dando por hecho que quizás le estaba dando la razón. Y claramente eso la emociono para llegar a otra parte de su cerebro- Esta en tu mente.- Finalizó como una conclusión coherente, y lógica. Después de todo, ella siempre había sido así. Todo venía de la mente.
- Pero, ¡Clara! Que esté en mi mente no significa que sea eterna…-Sonrío como si lo que escuchaba fuese un chiste (quizás realmente lo era) y sus manos viajaron a sus propios cabellos castaños enredándolos entre sus dedos, disfrutando de la caricia que ellos le proporcionaban en su contextura. Era como si aquello fuese realmente lo que le estaba dando la cuerda para seguir hablando- recuerda que son como las estrellas...-
Esas palabras dejaron con la boca entre cerrada y abierta. Un hermoso contraste a la vista de ella. Su castaña sólo rió al ver la acción contraria.
-¿Eh?-Balbuceo después de escuchar la risa invadiendo toda la habitación como un relámpago en noche despejada. Inclinó su mirada al techo intentando imaginar aquella imagen como una estrella literalmente, sin llegar al punto necesario- ¿Las imágenes explotan?-preguntó con cierta torpeza, haciéndole honor a su color de cabello.
-No…es sólo que…-su sonrisa se desvaneció con la brisa fría que viajo en ese instante- mientras más te acercas, más conoces…-
Aquella respuesta no fue lo suficiente para Clara, y sus labios fueron una muestra suficiente para que la castaña comprendiera su opinión.
-Eso no tiene sentido- protestó la rubia, volviendo a fijar su mirada al techo. Siempre mirando hacia arriba.
-Todo tiene sentido-Contra atacó rápido, pero de manera sucinta sin ser lo suficiente grave ni tampoco lo suficiente amable. Un término medio, aunque claro. Eso es algo imposible. Quizás algo abstracto- Es simple... todos creemos que las estrellas son simples, sólo brillan. –Explicó mirando también el techo, esperando tener aquella conexión con su acompañante- Pero…-hizo un silencio necesario en el ambiente, perdiéndose en un instante en un punto fijo del cielo imaginario- Cuando más nos acercamos nos damos cuenta que no es así. Es una roca, y no brilla…-Suspiró- Nosotros creemos que es así. Al igual como las personas, cuando más te acercas más te decepcionas. Pierde la gracia, aparece el famoso desencanto....
-Y la imagen?-Interrumpió esta vez Clara con la mente conectada a la ajena.-
-Por eso, no quiero que se rompa... intento observarla de lejos.- Respondió con simpleza.
Ambas se quedaron mirando el techo. Pero el techo era blanco. Aunque en ambas mentes había un cielo con estrellas. Y la imagen que tenía la más pequeña cayó al suelo, en silencio se quedaron así hasta que el día acabo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario