¿No lo crees?
De un momento a otro pasó.
El tiempo nos jugo en contra, las oportunidades fueron un
tic toc que superó nuestro cavilar.
¿Desde cuándo todo se volvió gris como, si fuese un
tránsito, lo nuestro?
Absurdo, porque por más que intente perseverar, coerces
mis intentos en pequeños detalles tu
indecisión me lleva a la perdición, al oscuro abismo del mañana.
No te has puesto a pensar que los pájaros pueden volar,
pero que también pueden caer?
Aherrojo mis sentimientos en un cajón, que intento cerrar con llave de los tormentosos
torbellinos que vuelan y se burlan en mi rostro, pero por más que traté; ahí
esta otra vez.
Aquel óbice; que pones frente mi mirar, que subleva a mis
deseos y principios que se ven ridiculizados por arbitrajes que juegan a ser
juez.
Me apuntan con el dedo, y el mar se comienza a mover al
ritmo del viento; las hojas comienzan a descender al suelo al igual que la luz
del día.
¿Aún sigues riendo?
¿Sigues riendo mientras mis lágrimas bailan lentamente
sobre mi mejilla?
Lucubrar, sentir, por muy breve que sea; no sirve.
Me dijiste que fui una casualidad, una hermosa
casualidad.
Entonces
¿por qué soy la única que sufre hoy?

No hay comentarios:
Publicar un comentario