jueves, 12 de julio de 2012

desesperación

Me aferro a la locura. 
¿Qué?
¿Y qué? El mundo tan pequeño, tan renacuajo al lado de lo que lo desborda.
Hay veces que caes, y piensas que las cosas son gigantes, que las cosas a tu alrededor son importantes o más importantes; los muebles, tú crees que herida no tiene comparación.
Algo así como cuando piensas que dos más dos es cuatro. Y que nadie podrá contra él.
Los humanos, siempre creyéndonos los grandes gigantes. Creyendo en la verdad irrefutable. 
Pero que pasa si te propongo que el universo es tan infinito que nuestra propia galaxia está atrapado en una perdición tan grande que no hay límites como la mente. Y que dentro de esa misma realidad, pueden haber más garrapatas como tú. Uno dentro de otra, así como cuando atrapamos a los peces en peceras y ellos nos ven como un infinito. Detrás dese pedazo de vidrio no hay nada más (según ellos); no hay más vida. El planeta tierra como una esfera, como un vidrio; afuera otros planetas y así consecutivamente de una manera extraña. Algo nos pensó, y por eso estamos aquí, leyendo y escribiendo. 
Realmente nosotros somos insignificantes. No creas que eres el único que está ahí, no seas como las hormigas; no seas como la sociedad petulante. (Y tú te preguntaras como excusa barata, de esas ¿quién soy yo para decirte quien ser y no ser?) Déjate de llorar, levántate. 
No dejes que esclavicen tu mente, no termines siendo más tormenta dentro de este vaso. 
Aunque claramente puedes creer que lo que yo estoy haciendo justamente es eso…
Pero entonces tú decides, si quieres vivir siendo una mierda más en este mundo. Una persona como una pulga, creyendo que el trabajo es la felicidad, que llegamos aquí porque si, que es crecer y vivir dentro de una superficial felicidad, una felicidad que se va cada cinco minutos; momentánea. No, no. Que te sigas comportando como las hormigas, que trabajan y trabajan. Cuando algo se interpone en su trabajo, corre donde la otra para que no la excluyan por dejar de trabajar. Que continúes alabando a tu propia creación como una verdad absoluta. Que sigas destruyendo tu casa, que lentamente te vayas pudriendo con los tóxicos que derrama el conformismo como; las cosas están mejor en nuestro país que el país de al lado. ¡CONFORMISMO! Te dejo invitado a que sigas viviendo sin buscar explicaciones, sin buscar al menos un método de intentar algo nuevo tras dental que podría ayudar a la humanidad. Esta humanidad en donde se aprende más viendo imágenes que pensando, que la omnipotencia de tu mismo par te cubra. 

Pero también te dejo la invitación, como una propuesta quizás cliché o noble. Pero al menos está ahí, para que camines (no todo es resultado), e intentes algo nuevo de lo que la masa hace. Pues… 
sonríe 
¿No sería bonito que la polilla logrará alcanzar la luz sin caer al suelo? 
La esperanza es lo único que queda, no recaigas ella en algo que tú mismo creaste como un consuelo ficticio. E intenta, al menos intenta encontrarle el sentido…
Un verdadero sentido, en donde la felicidad no sea momentánea. 
Y donde la verdad no sea abstracta.
En donde dejemos de comernos por dentro a nosotros mismo, y en vez de ir a menos uno, comencemos en el cero.

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