miércoles, 3 de octubre de 2012
Insanidad
Me gustaría poder decir, gracias. Pero siento que si lo hago, perderé lo que hay hubo tengo tendré. Será como decir con sonrisa tonta: ”gracias a todos por observar este show, ahora pueden retirarse”.
Y yo miraré el circo de las distorsiones como inocente retardada de mi propio suicidio y esperaré. Quizás ¿quién se queda? Quizás simplemente un nadie. Pero el maldito juego de la incertidumbre nos tiene como acróbatas, peligrando desde una cuerda. Las balanzas de las treguas renuentes que aparecen sobre mis dos llaves en el rostro oscuro-iluminado se burlan (Si, otra vez un contraste). Incertidumbre que me tiene atrapada en la jaula de está realidad. A veces quisiera ser más que un pájaro, más que un ratón, más que un insecto, más que un humano. Algo más allá de esto que llamamos tierra -y que me deprime.-
Y algún día diré -en serio- ”gracias”, pero cuando lo haga. Se habrá acabado todo. Tomaré la decisión más egoísta, más repudiada por la moral; y seré completamente libre de este cuerpo inútil. Pero la incertidumbre nunca me abandonará… quién sabe que hay después de esto. O por la mierda, quizás si me abandone... de todas formas ¿Quién soy yo para saberlo?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario